Participación en ponencia en VI foro internacional de biodiversidad y economía circular donde se reunieron más de 40 speakers y panelistas protagonistas de casos de éxito en conservación y restauración de la biodiversidad, aplicando principios de economía circular, ciencia de la sostenibilidad y conocimiento ancestral en Colombia, México, Perú y Chile.
Acciones que conectan y regeneran.
Participación en concurso invitada como asesora en sostenibilidad de los proyectos. Evento organizado por CAEQ, Colegio de arquitectos del Estado de Querétaro, y QUERETARO CREATIVO. Una competencia universitaria de dos días de duración para compartir visiones sobre diferentes ciudades del mundo y cómo intervenir y mejorar el espacio público desde la comunidad, la regeneración y la mejora de la calidad de vida.
En el marco del evento anual CIHAC 2023, que tuvo lugar en el Centro Citibanamex el 12 de octubre de 2023, se destacó un proyecto que desafía las convenciones tradicionales de la construcción. Plaza NUU, un ejemplo sobresaliente de diseño, consultoría y construcción sostenible en Querétaro se erige como un verdadero referente arquitectónico de un edificio Energy Zero. Este ambicioso empeño, concebido y realizado por el equipo de EKOA, no solo representa una innovación en términos de construcción sostenible, sino que también ilustra cómo la planificación meticulosa desde el inicio puede conducir a la creación de espacios verdaderamente únicos y eficientes desde el punto de vista energético. La historia de Plaza NUU se entrelaza con la visión y compromiso de EKOA, una firma especializada en diseño y construcción sostenible, simulaciones energéticas, administración de proyectos y supervisión de obra. La sostenibilidad es el pilar fundamental de su enfoque, integrándola desde las primeras etapas de diseño y manteniéndola en el centro de todas las decisiones. El Desafío: Convertir Contenedores Reciclados en Espacios de Oficina Eficientes El desafío que enfrentó EKOA al concebir Plaza NUU fue monumental. Se propusieron transformar contenedores marítimos reciclados, con menos de 10 años de antigüedad, en espacios adecuados para oficinas. La clave para lograrlo residía en evitar la instalación de sistemas de climatización convencionales, y en su lugar, aprovechar al máximo las estrategias de arquitectura pasiva, iluminación y ventilación natural. La meta era clara: crear un edificio sano y confortable con una alta calidad interior, al tiempo que se minimizaban los consumos energéticos. La arquitecta detrás de esta visión, Laura Medina Vicente, entendió que la clave para lograr este equilibrio radicaba en la implementación de medidas precisas. Con una planificación cuidadosa desde el inicio del proyecto, se buscaba definir con claridad las metas de sostenibilidad, lo que permitiría un control eficiente de costos y recursos. Esta estrategia proactiva se convirtió en la piedra angular para la transformación de Plaza NUU en un edificio Energy Zero. Diseño y Estrategias Clave: El Éxito de la Arquitectura Pasiva En el corazón de Plaza NUU se encuentra el concepto de arquitectura pasiva. Cada detalle, desde la orientación de los espacios hasta la elección de materiales y sistemas, se diseñó teniendo en cuenta la eficiencia energética y el confort de los ocupantes. Todos los locales se orientan de norte a sur, y en casos específicos, hacia el este-oeste, de modo que se maximiza la protección contra la radiación solar. El edificio se cierra al oeste para evitar el sobrecalentamiento de las fachadas, y se incorpora ventilación natural cruzada e iluminación natural en todos los espacios durante el 95% del día. La atención al detalle es evidente en la protección al sur para evitar el sobrecalentamiento y en el estudio minucioso de la radiación y ganancias solares directas. Este nivel de consideración asegura que los ocupantes disfruten de vistas al exterior desde todas las estaciones de trabajo y que la temperatura interior sea cómoda en todo momento. Sin embargo, el proceso de transformación no se detiene en el papel. Durante la fase de proyecto ejecutivo, se llevaron a cabo comparaciones entre escenarios constructivos. Un escenario inicial sin mejoras pasivas se contrastó con un segundo escenario en el que se introdujeron mejoras en materiales, como la inclusión de aislamiento térmico en los interiores de espuma de poliuretano expandido, protecciones solares en fachadas y ventanas, y vidrios mejorados. El análisis minucioso de estos escenarios se realizó mediante el software Design Builder, y los resultados fueron impactantes. Las horas de disconfort se redujeron en un 38% en el escenario mejorado, lo que ilustra cómo las decisiones de diseño pueden afectar significativamente el bienestar de los ocupantes y el consumo energético. Energía y Agua: Un Enfoque Integral Plaza NUU no solo es un ejemplo de eficiencia energética, sino también de gestión integral de recursos. El edificio funciona como un proyecto 100% autónomo en términos de energía, gracias a la generación de paneles fotovoltaicos ubicados en la cubierta y el almacenamiento en baterías. La capacidad de almacenamiento anual alcanza los 21,900 kWh, lo que garantiza un suministro energético sostenible y confiable. En cuanto al agua, Plaza NUU implementa un enfoque de captación y reúso de recursos hídricos. Se recolecta y reutiliza agua pluvial en el edificio, además del tratamiento de aguas grises y negras para su posterior uso en inodoros y riego de áreas exteriores comunes. Esto se traduce en una recuperación del 70% del agua de drenaje, lo que demuestra un compromiso sólido con la conservación de recursos naturales. Resultados Impresionantes En términos de ahorro energético, Plaza NUU logra una reducción del 55%, lo que respalda la viabilidad económica de las medidas de sostenibilidad implementadas. Es importante destacar que el costo de las medidas activas representa solo un 6.8% adicional en el presupuesto total de construcción, subrayando que la sostenibilidad no implica necesariamente una inversión desorbitada. Plaza NUU es un testimonio vivo de que los edificios Energy Zero son posibles en México y en todo el mundo. Con una visión clara, una planificación exhaustiva y la determinación de integrar la sostenibilidad en todos los aspectos del diseño y construcción, este proyecto demuestra que un enfoque sostenible puede ser económicamente atractivo y una inversión en un futuro más limpio y eficiente. Por ello, Plaza NUU se erige como un faro de innovación y sostenibilidad en el panorama de la construcción en México. La visión de EKOA, materializada en este edificio Energy Zero, subraya la importancia de la planificación desde el inicio del proyecto y la atención meticulosa a los detalles en cada fase de diseño y construcción. Este proyecto no solo demuestra que la sostenibilidad y la eficiencia energética son económicamente viables, sino que también señala un camino inspirador hacia un futuro en el que los edificios no solo satisfagan las necesidades de sus ocupantes, sino que también abracen la responsabilidad hacia nuestro planeta. Plaza NUU en CIHAC 2023 representa un hito en el compromiso con la arquitectura sostenible, un ejemplo a seguir para la industria de la construcción, y un testimonio de que es posible diseñar, construir y operar edificios de alta eficiencia energética en armonía con el entorno y el bienestar de quienes los habitan. Este logro, obtenido en el marco de CIHAC 2023, nos recuerda que la sostenibilidad no es un lujo, sino una necesidad imperante en el camino hacia un futuro más limpio y resiliente.
Participación activa y socia de la cámara española de comercio desde 2021. Representante del comité de sostenibilidad CAMESCOM BAJÍO. Creemos con firmeza en la generación de consciencia y concientización de empresas, estudiantes, arquitectos, desarrolladores, entidades de gobierno, y todas las personas en general. Todos estamos en el mismo canal y sin cada uno de nosotros, la regeneración no es posible. Cada uno de nosotros es responsable de cambiar el mundo. Todos sumamos.
La idea generadora del proyecto PLAZA NUU es convertir este espacio de la ciudad de Querétaro en un referente arquitectónico de un edificio Energy Zero. Es crear arquitectura sostenible y bioclimática. Plaza NUU , proyecto elaborado por el despacho EKOA, ubicados en Querétaro, encargada del diseño, construcción, estudios bioclimáticos y monitoreo (www.ekoa.com.mx); es un proyecto que cuenta con 8 espacios destinados a oficinas y a pequeñas empresas emprendedoras ubicadas en contenedores marítimos reciclados de menos de 10 años. La zona de intervención del proyecto es un terreno con un área de 409.75 m2, 1080 m2 construidos. La volumetría del edificio no es compacta, generando una plaza a nivel de calle, así como plazas subsecuentes en los niveles superiores con el fin de crear espacios exteriores que generen comunidad y permitan la interacción social de los ocupantes. Los retos principales del proyecto desde el punto de vista arquitectónico fueron los siguientes: El primero, demostrar que mediante la arquitectura pasiva podemos lograr diseñar un espacio confortable a través de la ventilación, la iluminación natural, las vistas al exterior, y el acondicionamiento acústico y térmico del espacio. El segundo fue el estudio de las demandas de refrigeración y calefacción, para evitar la introducción de un sistema activo de climatización o disminuir su demanda. En el inicio del anteproyecto, se extrajeron datos climáticos, se analizaron las estrategias de confort más adecuadas, la orientación óptima del edificio, o la dirección de los vientos predominantes, entre otros.
Hoy en día, escuchamos, leemos y nos encontramos con todo tipo de mensajes persuasivos repetidamente, pero nuestra mente es selectiva y nos quedamos con el que más nos gusta a nuestro criterio o con el que nos convence más en su argumento. Hay tanta información que nos podemos creer y crear la historia con la que más hacemos clic: ¿Qué debemos comer? ¿Qué nos hace daño y qué no? ¿Cómo ser un empresario exitoso? ¿Qué esquema de familia o pareja debo seguir? ¿Cómo debo de vestirme? ¿Cómo debe de ser mi cuerpo? ¿Cómo evitar la frustración personal? ¿Qué trabajo me conviene? ¿Cuál es mi objetivo en la vida? ¿Sabemos qué información es la correcta y cual es errónea? Tanta información, cuestionamientos y reflexiones nos aturden, nos confunden. Personas que intentan convencernos o guiarnos hacia el camino que ellos creen correcto o más bien yo diría, ¿Qué creen correcto o que les beneficia a esos emisores de mensajes que nos agitan? Pero, aunado a todas estas preguntas con una respuesta tan libre, nacen nuevos cuestionamientos que parten de las preocupaciones climáticas, de la irracionalidad en el uso de los recursos, de la inercia de la sociedad con un estilo de vida acelerado que busca resultados inmediatos con el fin de satisfacer el falso bienestar, del cambio en las nuevas iniciativas que parten de normativas globales y locales que buscan implementar otro modelo de desarrollo sostenible. En el mundo de la construcción ocurre exactamente lo mismo, así como en cualquier otro gremio. Nos hacemos muchas preguntas a la hora de diseñar, de las cuales mencionaré alguna de tantas, como, por ejemplo: ¿Cómo percibo el espacio? ¿Qué imagen busco reflejar? ¿Cuál es la vivencia del usuario? ¿Cómo debo conectar mi proyecto con la ciudad? ¿Cómo logro más rentabilidad en el proyecto propuesto? Pero nuevas reflexiones se presentan en el proceso de diseño, así como: ¿Cómo logro un edificio sostenible? ¿Cómo minimizo mi huella de carbono? ¿Cómo agilizo los tiempos de construcción? ¿Cómo puedo usar la tecnología a mi favor en la construcción industrializada? ¿Qué materiales debo usar en mi proyecto arquitectónico? El despertar de la conciencia ambiental empieza a materializarse. Como bien sabemos, la construcción es una industria altamente contaminante que impacta negativamente el medio ambiente a través de la emisión de gases de efecto invernadero, la generación de residuos, la contaminación del aire y agua, y la alteración de ecosistemas. Y los materiales que usamos mayoritariamente tienen mucho que ver en todo esto. Cemento, acero y aluminio, o materiales industrializados con sustancias orgánicas volátiles, entre otros. Las soluciones constructivas actuales son capaces de responder a varios factores que exige una edificación, como pueden ser durabilidad, ingeniería, capacidad estructural, mantenimiento, fácil montaje y rapidez constructiva, entre otros . Ningún material o solución es totalmente es bueno o malo (¿o si?). Pero nos olvidamos de la esencia de dónde venimos y qué nos ofrece nuestro planeta, y cómo debemos de extraer los recursos si queremos evolucionar a un modelo basado en la circularidad y en la regeneración. Por eso me gustaría preguntaros: ¿En qué momento nos olvidamos de basar nuestras soluciones constructivas en los materiales que encontramos en la Naturaleza? ¿Cuáles son esos materiales predominantes en el medio natural? Podríamos nombrar algunos como la madera, piedra, arcilla, arena y fibras vegetales como algodón y lino. No es de extrañar entonces, que exista una mirada retrospectiva y un despertar de la conciencia hacia esos materiales naturales, que se han empleado desde las arquitecturas vernáculas, pero que, por convencimiento social e industrialización, se perdieron. Nuevas miradas, ya sean por temas medioambientales, por implementar un nuevo modelo de negocio y abrir otros mercados, por buscar la innovación y diferenciación de un producto, permiten empezar a hablar de otro tipo de soluciones: ¿Es la madera un material sostenible y una alternativa a la construcción tradicional? Efectivamente, vemos que la madera se está consolidando como un material clave para proyectos sostenibles y energéticamente eficientes ya que además de ser un material primario, versátil, renovable, reciclable, resistente, térmicamente adecuado para el confort, que absorbe carbono y requiere menos energía en su fabricación que los materiales convencionales, facilita la prefabricación y la construcción industrializada, y mejora considerablemente los tiempos de ejecución en obra. Con todo lo expuesto anteriormente, podríamos decir que la madera es uno de los mejores materiales para construir (¿Me creéis?). Un asunto complejo. Como comentábamos anteriormente, nada es blanco o negro, sino que todo tiene matices. El uso irresponsable de la madera y extraída de un bosque sin una gestión sostenible conlleva deforestación y pérdida de biodiversidad (¿Qué tan fácil podemos controlar que ese recurso venga de una operación responsable? ) Los tratamientos químicos usados posterior a su extracción lo convierte en un material procesado, lo cual hace más complejo su proceso de reciclaje y reutilización. No olvidemos que cada material tiene una huella de carbono y que la sostenibilidad del mismo se evalúa generalmente por su impacto ambiental durante todo su ciclo de vida. “Debemos construir con materiales naturales y no contaminantes” ¿Sería esta la solución en un mundo de tantas respuestas, opciones, y argumentos? ¿Es factible un mundo donde la madera es el material predominante o se volvería insostenible? ¿Imaginamos un mundo construido en madera? ¿Y si recuperamos las construcciones vernáculas, pasivas y basamos nuestras soluciones en la Naturaleza, incorporando la ingeniería y tecnología que permita lograr un edificio regenerativo?¿Podemos lograrlo? ¿Creemos en esto o es una utopía? ¿Creemos más en cómo funciona la Naturaleza y poder imitar o replicar su modelo regenerativo, o en los discursos de venta y mensajes persuasivos que nos desvían del camino correcto? ¿Y si la solución reside en un balance de materiales no contaminantes extraídos del lugar dónde nos encontramos? No nos vayamos a los extremos. “ Creer es crear”- Miguel de Unamuno.
La palabra SUSTENTABILIDAD en México y en el mundo se escucha en nuestro día a día: en los medios de comunicación, en los directorios, en los reportes de las empresas, en las ONG, en los reguladores, en los certificadores, en los mercados, en los centros de estudios. Es un concepto que ocupa el centro mediático y, sin embargo, ¿cuántas iniciativas federales o locales, empresas, organizaciones mexicanas, y del resto de Latinoamérica son genuinamente sustentables? A continuación, explicamos qué es la sustentabilidad, cuándo comenzó la preocupación en el mundo de actuar con responsabilidad para recuperar la calidad medioambiental, social y económica, y cómo se refleja esto concretamente en nuestro país. En primera instancia, debemos entender que es la sustentabilidad de forma genérica. Ésta se refiere a la administración eficiente y racional de los recursos, de manera tal que sea posible mejorar el bienestar de la población actual sin comprometer la calidad de vida de las generaciones venideras. La arquitectura bioclimática, sostenible, natural o ecológica, por tanto, representa el empleo y uso de materiales y sustancias con criterios de sostenibilidad, es decir, sin poner en riesgo su uso por generaciones futuras, representa el concepto de gestión energética óptima de los edificios de alta tecnología, mediante la captación, acumulación y distribución de energías renovables pasiva o activamente, y la integración paisajística y empleo de materiales autóctonos y sanos, de los criterios ecológicos y de eco construcción. Dicha arquitectura representa la vuelta a los criterios elementales, a la arquitectura de nuestros antepasados, a una arquitectura basada en la lógica, y fundamentada en criterios igualmente razonables con respecto al clima. Las medidas más eficaces que representan la mayor aportación no cuestan nada, son el resultado del empleo lógico de los elementos constructivos y del diseño. Para entender la preocupación del presente, necesitamos remontarnos a la historia. Desde los romanos hasta el siglo XIX, la arquitectura era doméstica y vernácula, era sentido común, la cual cayó en desuso tras la revolución industrial, una época en la que el hombre explotó los recursos naturales del planeta hasta su agotamiento debido a la mayor distribución de la riqueza, y al relativo abaratamiento de la energía. Durante el siglo XX, factores clave como el cambio climático, el crecimiento poblacional acelerado, la demanda energética, la escasez de recursos, del agua y combustibles fósiles, y la proliferación de los residuos abren los ojos al mundo, y comienza la carrera hacia el desarrollo sostenible. La opinión y los poderes públicos empiezan a tomar conciencia de la necesidad de proteger el entorno natural y se comienzan a evidenciar estos problemas en las Cumbres internacionales. El modelo económico de los países industrializados fue cuestionado por primera vez en 1968 con el llamamiento del Club de Roma, publicando en 1972 el “Alto al Crecimiento”, en el que se afirmaba la necesidad de asociar la protección de la naturaleza al desarrollo económico. La primera cumbre de las Naciones Unidas sobre el hombre y el medio ambiente se celebró en Estocolmo en ese mismo año.